me gustaría saber qué piensas cuando callas. cuando te brillan los ojos, cuando sonríes. cuando me acaricias la cara e inhalas el aire de la ciudad para luego soltarlo en forma de "ay".
ojalá supiese todos los líos, idas, venidas, cacaos mentales que rebotan en las paredes de tu cabeza igual que las moléculas de aire en una botella. y saber qué es lo que tendrás para hacerme reir de esa forma, para ocupar mi mente al noveta por ciento, para tener ganas de comerme el mundo cuando me haces sentir querida y para tenerlas de destrozar la vajilla nueva de mi madre cuando me haces sufrir. eres un misterio, y por mucho que quiera resolverte, sé que en el fondo me encanta que lo seas.
porque te voy descubriendo
poquito a poquito,
y no quiero parar de hacerlo.