domingo, 27 de octubre de 2013

adiós...

te alejas. con paso firme. te miro y me cae una lágrima. ¿es esto real? mis pesadillas se han cumplido. te vas. tengo los ojos fijos en ti, aunque debería dejar de mirarte, me estoy auto torturando. no puedo. no puedo seguir adelante. se ha acabado y creo que ahora sólo me queda dormir para siempre. sin ti no sigo. a ninguna parte, ni hacia adelante ni hacia atrás. duele. ¿por qué me lo imaginaba? ¿por qué no me podrías haber clavado una estaca por la espalda, antes que hacerme esto? duele más tu abandono que la muerte. no me mirabas como antes... sentía que ya no me querías, que era reemplazable. que había otra... sí, otra. otra a la que abrazar en las tardes lluviosas, a la que acariciar el pelo y susurrarla al oído. otra. esa otra... no voy a maldecir su existencia porque eso no sería más que otro de mis actos inmaduros. como todos. que deberíamos dejar de quedar tanto, de "llenarme". "riesgo" lo llamabas tú. otra excusa más a la larga lista de tus convincentes pretextos. todos sabíamos que era mentira. tú, yo, ella. te lo decía... te lo repetía constantemente. "tengo miedo a perderte". "no son más que imaginaciones" solías decir. injurias. mentiras. dolor. y al final de toda esta historia... muerte. que es como esto tan bonito (y qué bonito) acaba. con un príncipe azul comiendo perdices y la princesa desangrándose en la bañera. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario